Guía para trasplantados sobre productos naturales y fármacos inmunosupresores
El uso de productos naturales, plantas medicinales y complementos alimenticios está cada vez más extendido entre la población general. Muchas personas los asocian con beneficios para la salud y con una seguridad frente a los medicamentos convencionales. Sin embargo, esta percepción puede ser engañosa, especialmente en pacientes que siguen tratamientos complejos y de larga duración, como es el caso de las personas trasplantadas (entre ellas las de hígado o pulmón) o aquellas que reciben fármacos inmunosupresores.
Con el objetivo de mejorar la información y la seguridad de los pacientes, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza (COF Zaragoza), en colaboración con la Asociación de Enfermos y Trasplantados Hepáticos de Aragón (AETHA Aragón), ha elaborado la Guía de interacciones entre productos naturales y complementos alimenticios con fármacos inmunosupresores en el paciente trasplantado. Se trata de un documento práctico y accesible que alerta sobre los posibles riesgos derivados del consumo no controlado de este tipo de productos.
Un equilibrio delicado
Los fármacos inmunosupresores que se deben tomar para evitar el rechazo del órgano trasplantado actúan reduciendo la respuesta del sistema inmunitario, lo que permite la aceptación del trasplante, pero también hace que cualquier alteración en su eficacia pueda tener consecuencias graves. Una disminución de la concentración del fármaco puede aumentar el riesgo de rechazo, mientras que un exceso puede provocar toxicidad, infecciones u otros efectos adversos importantes.
¿Pueden ser un problema los productos naturales?
Aunque se comercialicen como “naturales” o “tradicionales”, muchos productos de origen vegetal o complementos alimenticios contienen principios activos con capacidad farmacológica. Estas sustancias pueden interferir con los inmunosupresores modificando su absorción, alterando su metabolismo en el hígado o potenciando o reduciendo su efecto sobre el sistema inmunitario.
La guía subraya que estas interacciones no siempre son evidentes para el paciente y, en ocasiones, tampoco para los profesionales sanitarios. Por ello, uno de los mensajes del documento es la importancia de informar siempre al equipo sanitario sobre cualquier suplemento, planta medicinal o producto natural que se esté tomando o se tenga intención de tomar.
Productos con riesgo de interacción
La guía clasifica los productos naturales según su mecanismo de acción y el tipo de riesgo que pueden suponer para los pacientes inmunodeprimidos. Entre los más relevantes se encuentran los productos con efecto inmunoestimulante, como algunas plantas medicinales y suplementos utilizados para “reforzar las defensas”, que pueden contrarrestar el efecto de los inmunosupresores y aumentar el riesgo de rechazo; las plantas que afectan al metabolismo hepático, capaces de modificar la concentración de los fármacos en sangre; los estimulantes del sistema nervioso, que pueden interferir con la respuesta del organismo al tratamiento; los laxantes vegetales y productos digestivos, cuyo uso continuado puede alterar la absorción de los medicamentos; y los complementos alimenticios, no exentos de riesgo. Hay, además, algunos alimentos habituales (como el pomelo y sus derivados) que también pueden interactuar con determinados inmunosupresores.
Recomendaciones para pacientes y cuidadores
La guía recomienda no consumir ningún producto natural, planta medicinal o complemento alimenticio sin consultar previamente con un profesional sanitario, e informar siempre de lo que se ha tomado, incluso en lo que respecta a productos adquiridos sin receta. Llama además a desconfiar de mensajes publicitarios que prometen “reforzar el sistema inmunitario” o “mejorar las defensas” en personas trasplantadas.
COF Zaragoza pone también en valor el papel del farmacéutico como profesional de proximidad, capacitado para asesorar al paciente y coordinarse con el equipo sanitario.
Descarga aquí la Guía de interacciones entre productos naturales y complementos alimenticios con fármacos inmunosupresores en el paciente trasplantado.



